Villeneuve de Marsan tiene un rico pasado medieval, como atestigua la iglesia de San Hipólito, construida en el siglo XIV en ladrillo de Languedoc. En el interior, unos frescos del siglo XVI representan el martirio de Santa Catalina. Allí se conserva una interesante colección de muebles.
Situada en el eje Burdeos-Pau, como su nombre indica, Villeneuve de Marsan tiene un rico pasado medieval del que da fe la iglesia de San Hipólito. La primera marca está grabada en el lado de una campana: «Fui fundida en bronce por primera vez en el año 1000…». La iglesia, que sustituye a un edificio anterior, fue construida en el siglo XIV con ladrillos de Languedoc. Tiene una silueta maciza con su torre cuadrada con arcos y gruesos contrafuertes. En el interior, unos frescos del siglo XVI representan el martirio de Santa Catalina. Se ha conservado un interesante mobiliario: un púlpito octogonal en el suelo, un Vía Crucis esculpido, un curioso crucifijo pintado en vivos colores, etc La iglesia está abierta al público.