Un viejo granero, ideas, el deseo de recibir y compartir, una buena dosis de grasa de codo, y la magia sucede.
Una casa de huéspedes que ofrece una sencilla vuelta a la naturaleza con el confort del siglo XXI, una apuesta acertada de Marc y Sylvie.
Un viejo granero, ideas, el deseo de recibir y compartir, una buena dosis de grasa de codo, y la magia sucede.
Una casa de huéspedes que ofrece una sencilla vuelta a la naturaleza con el confort del siglo XXI, una apuesta acertada de Marc y Sylvie.
Ofrecen 2 habitaciones con aire acondicionado, cerca de la piscina, y para los que tengan ganas de descubrir, te introducen en las alegrías de la apicultura de abril a septiembre.